Ir al contenido principal

Destacados

Cuando confiamos en la voz intuitiva del cuerpo, aparecen las sincronías más bellas que nos pueden pasar…   Método Cuerpo Profundo,  el arte de sentir, fluir y conectar. Soy Valesa rivera,  bienvenid@ a este espacio de exploración...  Habita tu cuerpo y transforma tu vida  a través del movimiento despierta a la vida,  Danza tus emociones,  Vive el arte del encuentro con el otro descubre nuevos caminos... SUSCRÍBETE a mi blog y recibe ejercicios, reflexiones, tutoriales, clases online :

Los movimientos esenciales de Cuerpo Profundo


Movimientos primarios que recuperan el pulso de la vida. 



Los movimientos esenciales son un modo de fluir y expresar tu movimiento natural. Son esenciales porque son aquellos que le dan vida y movimiento a todo ser…


Nuestro mundo danza: 

Las olas, el aire, el vuelo de un ave…


Baila y explora siguiendo las formas orgánicas de la naturaleza;  

en texturas de árboles, nubes, raíces…


Expresa el movimiento de la vida 

en lo espontáneo y lo sutil. 

Como enredaderas metiéndose entre los espacios, 

como flor emergiendo con movimientos suaves, 

Movimientos que siguen su propio flujo…


Contempla la naturaleza,
tocando los paisajes con todos los sentidos 

acariciando las diversas densidades del espacio.



Podemos entender la esencia del movimiento al ser continuidad de la materia, respirando con esos movimientos internos que llevan a enlazarse con otros cuerpos. Ser expansión del movimiento al contemplar el vaivén de las olas, el vuelo de un ave, en los latidos del corazón, en el nacimiento de una galaxia. 

Al conectar con los movimientos esenciales de la naturaleza recuperamos el pulso de la vida. Los movimientos esenciales ayudan a desbloquear tu cuerpo y el movimiento para expresarte con libertad. Estos movimientos te hacen sentir vivo, suavizan corazas y recuperan la capacidad intuitiva y el ritmo propio.



Movimiento Medusa

Expansión y contracción


El movimiento se expande y se contrae como una respiración.


Este es el primer movimiento de donde surge el movimiento. Cada pulsión de vida se expande y se contrae como el movimiento de una medusa, así tu corazón están danzando… Esta pulsación es la esencia del movimiento. Cada átomo y estrellas palpitan.

La expresión más esencial del movimiento es una implosión y expansión. Por eso moverse desde la respiración permite volver al movimiento armónico y fluido.


Ejercicio de movimiento medusa

Con los pies en la tierra, enfócate en tu centro. Respira. Siente, primero, la inhalación y la exhalación. El aire, al entrar y al salir, se vuelve implosión y expansión desde el centro, hasta que va tomando el cuerpo entero. Poco a poco acrecienta el dibujo con tus brazos como si fuera el movimiento y ritmo de una medusa.

Suelta la mandíbula como si bostezaras para liberar tensiones y expandete como si estiraras una liga en movimientos de polos opuestos. Regresa con un movimiento implosivo abrazando tu cuerpo. Estira las diferentes partes de tu cuerpo, sobre todo las zonas que sientas contraídas. 

Cierra los ojos y disfruta el movimiento. Siente como los brazos se mueven por el movimiento de contracción y expansión que viene del centro. Siente las tensiones que se van disolviendo..  



Movimiento Vaivén

Oscilación y ritmo


Vaivén que se mece y columpia como un vals, que va y regresa como el mar, que devuelve la cadencia y el ritmo propio al ir y venir, como los árboles con el viento, como la danza de un péndulo.


El vaivén del ritmo.
La danza de la vida es el ritmo: la complicidad de movimientos y pausas. Nuestro cuerpo funciona con un pulso, así como todos los seres vivos. Si buscamos conectarnos con el ritmo de la música, primero necesitamos conectar con nuestro propio ritmo… o sea vivirlo desde adentro de nosotros antes de buscarlo afuera. Sentir el ritmo es conectar con esos movimientos internos como la respiración y el latir del corazón. El vaivén conecta con tu ritmo y el pulso de la música.


Dentro de nosotros somos danza que busca expresarse. Para danzar con libertad, hay que detenerse por un momento, sentir el vaivén interior de nuestro cuerpo y entonces desplegar las alas…

Todo lo que está vivo tiene un ritmo propio. Nuestro cuerpo funciona gracias al ritmo; La naturaleza se rige por ritmos y su equilibrio depende de este: el día y la noche, las estaciones del año, los ciclos lunares, el latido del corazón. 

Cultivar el ritmo tiene efectos curativos que nos regresa a un estado de tranquilidad y equilibrio. Nuestro cuerpo tiene la necesidad de volver al movimiento suave y sensual de la cadencia del ritmo. Por eso el ritmo provoca un efecto especial que nos lleva a un vaivén de intercambios armónicos, naturales y lúdicos. 

El ritmo juega en un vaivén constante de movimientos y pausas, de sonidos y silencios, palpitando y disfrutando sin prisa para ser continuidad de un intercambio y diálogo de una danza. Es el diálogo sin palabras que nos devuelve el vínculo con nuestro cuerpo y con el otro, es una comunicación intuitiva para fluir con lo que nos rodea.



Ejercicio Vaivén 

Toca tierra y permite que la respiración sea movimiento que lleva al cuerpo en un arrullo, de un lado al otro, primero de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, hasta que sientas el mecerte cuerpo, mecerte cadencia, moverte péndulo que oscila de un lado a otro. 

El movimiento vaivén lleva el peso de una pierna a otra, junto con el cuerpo que al caer con el peso a tierra encuentra el pulso de la música que acompaña tu movimiento. El vaivén es ritmo. Cierra los ojos y siente el pulso que te lleva de un lado a otro. Al terminar regresa a tu centro, cierra los ojos y percibe el vaivén interior.




Movimiento de la Flor


Articula el cuerpo con movimientos contrarios, acariciando los espacios para salir como una flor, como raíces de árbol, como enredadera que envuelve integrándose a las formas.


Podemos apreciar el movimiento de la vida, la expresión del movimiento que se articula con su fuerza de existir, en la enredadera metiéndose entre los espacios, en las raíces que envuelven las formas, surcando la tierra con movimientos de curvas y espirales, en la flor que rompe el concreto para salir a la luz. Esa flor buscó las pequeñas grietas del espacio, acariciándolas en movimientos de torsión encuentra salida. Ahí se expresa la fuerza que puede tener un ser tan pequeño como una flor para romper el concreto y salir.


Cómo la flor bajo el cemento sabe encontrar salida, no forzando, no rompiendo si no acariciando el espacio que existe entre las grietas. Recordar que estamos hechos del mismo movimiento vital de la flor y que nacimos así cómo lo flor, del movimiento de la vida, del movimiento intuitivo que sabe encontrar salida, acariciando el recorrido, suavizando los muros,, abriendo espacio para una flor…

La capacidad de articular el cuerpo en movimientos contrarios es esencial  para recuperar la vitalidad. Una persona que se mueve en bloque va perdiendo su movimiento natural y el deseo de vivir.

Uno de los primeros movimientos de todo recién nacido es buscar el seno de la madre. El movimiento comienza girando la cabeza, movida por la boca que entre el olor, el recuerdo del calor, sigue su deseo. El movimiento de la cabeza, como flor, lleva a girar la columna vertebral, el cuerpo orienta su movimiento y reverbera el deseo a lo largo de la espina dorsal, la médula, el coxis. La energía vital del cuerpo viaja por la columna como lo plantea el kundalini, la acupuntura, el tai chi, el yoga etc.

A través de esta articulación, de este movimiento articulado del deseo, todas la terminales se conectan para producir el estímulo que permite la apertura de la boca. La articulación primaria es un movimiento que traza una trayectoria desde los pies hasta la coronilla pasando por la expansión y contracción del vientre, por las manos y pies que se abren buscando llegar a donde está la fuente del deseo y la necesidad del contacto. El movimiento es el mismo que el de la flor, está en nosotros y lo hicimos frecuentemente durante nuestros primeros meses de vida. Es, quizá, la primera articulación, el primer flujo intenso, que integró nuestro cuerpo buscando alimento, buscando calor, mostrando nuestra fuerza vital como una fuerza interna que nos llama y lleva a la vida. 


Ejercicio para articular tu cuerpo

Danza imaginando que eres semilla que está debajo de la tierra; semilla que, poco a poco germina encontrando las grietas del espacio hasta emerger a la luz. Inicia tu danza desde la tierra en posición fetal, con la columna curva y poco a poco emerge hasta incorporarte. Da el tiempo necesario para ser de semilla a flor, pasando por la raíz que se enraiza al piso, el tronco que es eje que sostiene cuerpo, la flor que emerge lentamente en movimientos que, desde el tronco, comienzan a ser curvos. 

Dale atención a tu cuerpo con movimientos suaves de tacto, masajes y caricias. Puedes cerrar tus ojos para activar los otros sentidos. Muévete desde tu intuición y sensaciones.

Al sentirte que eres planta, cuerpo enraizado y en eje, con centro abierto y enfocado comienza a articular tu cuerpo moviendo en forma contraria, en oposición,  dos partes de tu cuerpo. Comienza moviendo el torso para un lado, la cadera para el otro. Desde el centro. Puedes hacer lo mismo con la cabeza y el torso, para escuchar lo que implica este movimiento concentrario. (palabra de cuerpo profundo para referirse a concentrar haciendo un movimiento de modo contrario)

Regresa al centro, de nuevo con la cadera y el torso, para sentir cómo el centro del cuerpo aparece solo al moverte en contrarios. Es, de nuevo, la respiración la que hace posible el movimiento. Inhalar y exhalar permiten llevar cada parte al extremo hasta donde el cuerpo la deje ir. Parece, en cierto modo, como si exprimieras el cuerpo, pero con un movimiento suave, armónico, que te permita disfrutar el modo en que cada parte contraria se estira y se curva, como una flor que emerge del concreto. 

 


Movimiento de la curva de las Olas


 Lo que puede aparecer cuando las olas nos mueven, 

cuando el movimiento de la ola nos inunda, mece, arropa, arrulla.


Recuperar el movimiento curvo es volver a dialogar con lo que nos rodea, 

es soltar la rigidez de la mente 

para que el flujo pueda tomar su propia forma. 


La irregularidad de las curvas 

es expresión y gesto 

que hace singular a las cosas.

 

Si nos metemos dentro de un paisaje natural 

y observamos detenidamente 

nos daremos cuenta que no encontraremos líneas rectas: 

el flujo y movimiento de las formas naturales son curvas.

Lo recto no se integra. La danza de los cuerpos es curva, como la caricia.

 

cada átomo está en constante movimiento:

 un movimiento que no se puede predecir 

y que no se mueve en forma plana. 


El lenguaje de la naturaleza 

se expresa a través de las múltiples curvas 

que se entrelazan, 

que se desdoblan 

como fractales, 

como espirales 

que tejen el tiempo 

en el espacio. 



Ejercicio de las olas

Tu cuerpo es una gran ola que sube y desciende con el ritmo propio de la respiración. Siente la curva pasando por tu cuerpo, llegando a los brazos que juegan a ser extensión de la curva, el bajar de la ola a la arena, el tomarla de nuevo para llevarla al interior del cuerpo, al interior del mar. Expulsa toda la fuerza que sale de tu ola, tus manos se vuelven espuma, eco de las olas. Siente tu cuerpo ser carne flor que la ola perfuma.



Movimiento ocho infinito y espiral 

Para reconocer el movimiento, primero dibuja con tu dedo un ocho infinito o un espiral. Poco a poco extiéndelo hasta que mueva tu brazo y síguelo, al seguirlo el torso. El ocho infinito o el espiral es una curva que al llegar a su límite gira y da vuelta, en un movimiento que se acelera casi de manera imperceptible, como un leve impulso que permite la fluidez y la continuidad. Puedes explorar el movimiento con diferentes partes del cuerpo.


Ejercicio Serpentina

Sigue el aire que sale por tu boca y  déjate llevar por movimientos libres y fluidos como serpentinas ligeras de espirales alegres, liberados, dejando que aparezcan sus propias formas, sin buscar controlarlas. El movimiento serpentina permite desbloquear el cuerpo y liberarlo de tensiones



Y ahora... Juega y crea

combina todos los movimientos esenciales y ejercicios anteriores, 

siguiendo la música 

y crea tu propia danza... 



Comentarios

textos que no te puedes perder