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Cuando confiamos en la voz intuitiva del cuerpo, aparecen las sincronías más bellas que nos pueden pasar…   Método Cuerpo Profundo,  el arte de sentir, fluir y conectar. Soy Valesa rivera,  bienvenid@ a este espacio de exploración...  Habita tu cuerpo y transforma tu vida  a través del movimiento; Danza tus emociones,  despierta a la vida,  descubre nuevos caminos... SUSCRÍBETE a mi blog y recibe ejercicios, reflexiones, tutoriales, clases online :

El mapa del cuerpo para encontrar una buena postura



Empecemos el recorrido del mapa del cuerpo con referencias clave para restaurar la postura y tener balance.


Toma los ejercicios como un mapa que te da sugerencias para recorrer tu cuerpo. Viaja con el mapa y registra, siente y explora los lugares que te ha invitado a habitar. Tu cuerpo es tu territorio, con rincones, abismos, praderas, que irás reconociendo. El mapa del cuerpo es un conjunto de coordenadas que te ayudarán en la exploración de tu cuerpo y cómo mejorar tu postura y equilibrio. 



Alinea tu eje en vertical, 

desde los pies hasta la coronilla,  

Percibe tu cuerpo, 

encuentra una postura relajada y presente…



Los Pies

Alinearse comienza por los pies ya que estos son nuestros cimientos. Si los pies no están bien apoyados no habrá equilibrio. Como en la construcción de un edificio los cimientos son lo más importante para que lo demás se sostenga. La posición de los pies que dan más equilibrio es en perpendicular, no derechos. Si juntamos los pies con esta posición queda casi en forma de una T o V. La recomendación es siempre tener esa posición al bailar.


La cadera, como el centro de equilibrio y gravedad más importante 

La cadera normalmente está en una mala postura para el equilibrio y la salud. La digestión y la circulación se obstruyen cuando la cadera no está en su lugar, la mala posición de la cadera genera inflamaciones y dolores de espalda. Para movernos con fluidez y tener  equilibrio es esencial la conciencia de la cadera, pues en ella se encuentra ubicado el centro del cuerpo.

Las referencias para regresar la cadera a su sitio es ubicando las crestas iliacas, cuidando que no estén apuntando hacia atrás, sino que se dirijan hacia abajo y un poco hacia adelante, en vertical, en la misma dirección que el coxis y el pubis. 

La cadera está en posición correcta si trazamos una línea imaginaria desde el ombligo hasta los pies que tenga una dirección completamente vertical. 


El centro 

A la altura de la cadera, tres dedos abajo del ombligo, se encuentra el primer candado llamado también el centro del cuerpo. Es el candado principal que debemos mantener enfocado mientras estamos haciendo un movimiento de esfuerzo o cuando buscamos mantener el equilibrio en una sola pierna. El centro es, como hemos visto, el lugar de dónde emerge el movimiento. La respiración lo activa de manera muy clara, una vez que has comenzado a sentir su fuerza y su presencia. 

Para sentir el centro con mayor claridad concentra la energía y abraza tu interior, cerrando el candado principal. Dirige tu respiración desde ahí y contrae el centro del mismo modo que lo haces al reírte, al toser o estornudar. Contrae y manten la postura, para sentir el abrazo al candado. Suelta cada cuatro respiraciones y repite varias veces.


Las costillas y plexo 

Con el eje en su sitio permite ir soltando la presión que puede inflar tu pecho y alterar tu espacio del plexo. Escucha el espacio que hay entre las caderas y las costillas, si no sientes espacio estira ligeramente para crearlo. En esta zona se reflejan las armaduras y resistencias en las que nos bloquemos, escondemos y que nos pone en una actitud defensiva. 

Ahí se encuentra encuentra el segundo candado, entre las costillas a la altura del esófago. Este candado sostiene la parte media del cuerpo y cuando está activo, la espalda alta se relaja y la columna regresa a su sitio.


Hombros

Los hombros deben presionar hacia atrás y hacia abajo porque su tendencia es elevarse y moverse con descontrol. Al hacer ese movimiento los hombros nos sacan de nuestro equilibrio, perdemos concentración y enfoque de energía. Los hombros reflejan mucho de nuestra manera de ser. Cuando estamos tristes, tensos, con miedo o con emociones descontroladas se expresa en los hombros elevados, tensos, contraídos o caídos hacia al frente dependiendo el ánimo que tenemos. Observar el comportamiento de los hombros nos da pistas para saber cómo realmente nos sentimos.


Los brazos son una continuidad de los hombros. 

Hay que estar atento en no usar los brazos como un escudo, como una coraza que nos esconde para controlar al otro, para sacarlo de nuestro espacio, para ocultarnos a nosotros mismos. Para ello, hay que mantenerlos relajados atrás del tronco o abiertos para que sean como alas y no como una armadura de resistencias. Los brazos son las extensiones que nos recuerdan el movimiento libre de las aves, las mariposas, también las forma de extender nuestro cuerpo. Si bien sirven para trazar nuestro campo y espacio propio, cuando ello es necesario, si no atendemos su postura y los usamos como corazas nuestro cuerpo pierde toda su posibilidad de encontrarse abierto al mundo.   


Orejas

Las orejas son una referencia para encontrar la posición alineada de la cabeza con el resto del cuerpo. La sugerencia es que las puntas de las orejas caigan alineadas con los hombros. Si miran hacia atrás o hacia adelante es que la cabeza está en mala posición.


Cuello 

Las cervicales se alargan, alejando la cabeza de los hombros. Empujamos los hombros al mismo tiempo que jalamos la cabeza hacia arriba como si estuviera colgada del techo. La nuca es un área con una gran sensibilidad. Al alargar el cuello despejando la nuca despertamos la percepción. 


Tercer Candado

En la garganta se encuentra el tercer candado que sostiene la cabeza.


La mirada

Enfocar la mirada es un punto que ayuda a ubicarnos mejor. Se recomienda dirigir la mirada hacia donde llevamos la dirección. Dirigir la mirada enfocada en un punto es de las claves más importantes para alinearse y encontrar equilibrio


Cabeza

 Si todo el cuerpo está en su lugar, la cabeza encuentra su lugar.

La coronilla debe estar abierta y perceptiva como una antena alineada con el coxis hasta los pies.



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